El presidente de la República, Daniel Noboa, dispuso un toque de queda en la provincia de Pichincha y otras ocho jurisdicciones del país, como parte de las acciones para enfrentar la inseguridad. La medida estará vigente desde el domingo 3 hasta el lunes 18 de mayo de 2026, en un horario comprendido entre las 23:00 y las 05:00.
Durante este periodo, se suspende la libre circulación nocturna en todo el territorio de Pichincha, lo que incluye a Quito y cantones como Cayambe, Mejía, Pedro Moncayo, Rumiñahui, San Miguel de los Bancos, Puerto Quito y Pedro Vicente Maldonado.
El decreto establece que el control estará a cargo de la Policía Nacional del Ecuador y las Fuerzas Armadas, que reforzarán operativos en calles, vías principales y puntos estratégicos para garantizar el cumplimiento de la disposición.
Uno de los aspectos que genera atención es el impacto en la movilidad. Las personas que lleguen a terminales terrestres durante el horario restringido deberán permanecer dentro de las instalaciones hasta que finalice el toque de queda, como medida preventiva para evitar sanciones o inconvenientes.
Además de Pichincha, la disposición se extiende a otras provincias consideradas prioritarias en materia de seguridad, entre ellas Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Sucumbíos, donde también se aplicarán controles similares.
La decisión del Ejecutivo se da en un contexto de creciente preocupación por los niveles de violencia en distintas zonas del país, lo que ha llevado a reforzar medidas extraordinarias para contener el avance del crimen organizado y garantizar el orden público.
Con este decreto, el Gobierno busca limitar la actividad nocturna como parte de una estrategia integral de seguridad, mientras se mantienen operativos y acciones coordinadas entre distintas instituciones del Estado.
Por Valentina Barreno | Entrevistas


